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La ilusión del ecologismo y las acciones verdes

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Este artículo tiene como objetivo ponernos un poco incómodos, al menos a mí me puso incómodo este tema pero me parece bastante interesante. Es un punto muy debatible. En fin, ahí les va.

El disfraz del egocentrismo: el pensamiento ecológico

Hoy en día está de moda ser eco-friendly, abogar siempre a favor de la naturaleza. Criticar a las ideas retrogradas de consumo y depredación excesiva de los recursos naturales. Decir que los humanos “somos el virus”, que la tierra está descansando de nosotros ahora con la pandemia y un sin fin de ideas similares.

tierra enferma (con imágenes) | Medio ambiente dibujo

La realidad es que tomar ideales y actitudes pro-ambientalistas de salvar el planeta son muy egocéntricas. La tierra ha existido por más de unos 4 mil millones de años. ¿Qué nos hace creer que en estos aproximados cientos de miles de años de humanidad vamos a terminar con la tierra? Los que se van a terminar somos nosotros, la tierra ahí va a estar y nosotros sólo seremos uno de los millones de ciclos que ha tenido. Entonces planteemos la pregunta ¿queremos salvar a la tierra o nos queremos salvar a nosotros?

Es sumamente egoísta creer que sólo el ser humano tiene la capacidad de extinguir especies y alterar climas o entornos con sus acciones. También es egoísta pensar que las especies y ecosistemas con los que vivimos actualmente son la mera verdad de la naturaleza y que ellos no deberían extinguirse por nuestra culpa. Todos somos parte de un ciclo (escúchese de fondo El ciclo sin fin del Rey León).

Humanizamos a la naturaleza e interpretamos su sufrimiento como propio. Nos sentimos culpables de la extinción de las especies y tenemos la idea de que la culpa implica responsabilidad. No me imagino a los murciélagos muy preocupados tratando de ver cómo nos van a ayudar ahorita que nos aventaron el COVID-19 a tope y está costando cientos de miles de muertes. Como decía, todo es un ciclo pero nos sentimos ajenos a éste, como si fuéramos de otro planeta y vinimos a colonizar y despedazar a la tierra.

Frases sutiles para bajarle el ego al humano y esta:

El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente. – Carl Sagan

Desde mi punto de vista: ¿Está mal ser ecologista? Por su puesto que no. Lo que está mal es tomar ideologías sin razonar ni cuestionar trasfondos sólo porque es “lo correcto”. La batalla por el planeta en realidad es una batalla por la existencia humana y su entorno.

Ser ecologista porque quieres salvar al planeta es como decir que vas al gym para que el gym no quiebre. Uno va al gym por su propia salud, y de paso, qué bueno que el gym exista como ecosistema para satisfacer mi necesidad de estar saludable.

Al final, creo que a todos nos gustaría alargar nuestra existencia en este ciclo. Y es aquí donde toma sentido ser ecologista. Porque nuestras acciones sin duda afectan nuestro entorno y nuestro entorno es clave para existir. Además de que lo queremos justo como lo conocemos, sin una especie menos.

Sólo nosotros podemos influir un poco en qué tan rápido o lento se cierra el ciclo.

El problema de las acciones verdes

Como dije al inicio, ser eco-friendly está de moda. La tendencia (en su mayoría) es migrar hacia un sistema más verde, en donde no utilicemos combustibles fósiles, por ejemplo, para disminuir el impacto ambiental. El gran problema de todas estas acciones es que estamos atacando los síntomas y no la enfermedad.

Las acciones verdes son como las aspirinas al dolor de cabeza. A uno le duele la cabeza porque uno no duerme, no come, está estresado, entre otras cosas. Una aspirina ataca el síntoma, quita el dolor de cabeza pero no te soluciona tu falta de horas de sueño o tu exceso de estrés. ¿Me explico? Siendo así, la enfermedad es el consumismo desmedido, y los síntomas, el cambio ambiental ocasionado por la depredación de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades de consumo.

No digo que las acciones verdes sean malas, lo malo es la idea que nos generan y nos hacen caer en incoherencias. Les comparto una memiza para ejemplificar el punto:

Espero que con estos memes haya quedado más claro el punto. Aquí la cuestión es que las acciones verdes no son toda la chamba que nos va a salvar del calentamiento global, es una serie de acciones coherentes las que nos van a ayudar. El humano está depositando demasiada confianza en que las acciones verdes son la solución a nuestros problemas ambientales cuando no es así. Las energías verdes, por ejemplo, son como la Coca-Cola Light en una comida llena de tortas, tamales y pozole. No hace sentido.

Tengamos dos puntos clarísimos:

  • La batalla de la ecología no es para salvar al planeta, es para salvar nuestro mundo
  • Las acciones verdes atacan los síntomas, no las causas

Si de verdad queremos prolongar nuestra existencia, como humanos en el ciclo natural, no podemos quedarnos sentados esperando a que la tecnología y las energías verdes nos salven. Debemos ser coherentes con nuestra idea de ecología y reducir nuestro excesivo consumo.

Es muy fácil echar culpas de la situación a las empresas capitalistas o a los gobiernos con ideas arcaicas, cuando la realidad es que nosotros indirectamente promovemos las acciones anti-ecologistas, pues somos el mercado. No esperemos a que ellos actúen de forma en la que consideramos correcta, comencemos con cambiar nuestra filosofía de ecología. Seamos coherentes y congruentes, nos gusta exigir pero no queremos apretar.

Si te gusta el tema de la ecología y quieres conocer más allá de lo platicado en este artículo, te recomiendo leer el libro Green Illusions.

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